Es una de las kasbahs más exóticas y más bien conservadas de todo el Atlas, gracias a los ingresos para la restauración y conservación obtenidos por ser escenario de más de veinte películas, entre ellas Lawrence de Arabia, Jesús de Nazaret o Gladiator. Actualmente se encuentra bajo la protección de la Unesco. El paisaje semi-desértico, con el río y la kasbah al fondo, es una gran sorpresa. Desde Marrakesh son unas 4 horas de trayecto.