No os podeis perder una cena, al menos, en alguno de los puestos de la plaza Djemaa el Fna, donde podréis saborear el vibrante y dinámico ambiente de la noche marroquí. La comida se expone a la vista, así que sólo hace falta que señaléis. Nosotros comimos cada noche en la parada núm. 1, pero todas sirven buena comida.