El Templo dedicado a la Diosa Isis y a su hijo Horus data del año 250 a.C. y mantuvo el culto hasta el S. VI. Es el principal templo de la Isla de Philae y las marcas oscuras que pueden observarse en sus paredes, son a causa de sufrir serias inundaciones. Fue necesario trasladar la isla en su totalidad al nuevo emplazamiento, para salvar este magnífico Patrimonio de la Humanidad.