Es una preciosa torre octogonal de 21 metros de altura, situada en un enclave perfecto sobre el río Perfume. Interesante leer la historia reciente de la pagoda, foco de diversas protestas antigubernamentales. Está a unos 4km de la Ciudadela, así que se puede llegar en un paseo (buf! en Hue hay ya mucho tráfico) o alquilando una moto o una bicicleta. La entrada es gratuita.
Hoi An es un pequeño, acogedor, encantador y tranquilo pueblo de herencia colonial que no te puedes perder. A partir del s.XVI los chinos se establecieron y la convirtieron en un importante puerto comercial donde hacían escala embarcaciones holandesas, portuguesas, japonesas y otras.
El centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, se puede visitar tranquila y relajadamente, a pie o en bicicleta. En un día se puede completar la visita pero, seguro, estarás más días. Y recuerda que puedes comprar ropa a precios de risa!
Otro ejemplo de la multiculturalidad de Hoi An, esta vez un legado japonés.
Bonito templo chino con un jardín y varias estatuas de dioses y guerreros.
Es muy interesante visitar esta pequeña pagoda, más que nada porque, si alquilas una bicicleta o das un paseo, disfrutarás del ambiente relajado del lugar, con sus callecillas empedradas y su ambiente tranquilo.
Esta bonita pagoda situada en las afueras es la más antigua, fundada en 1454. Con un agradable patio y un par de gongs de dos siglos de antigüedad, el paseo hasta allí será agradable.