Uno de los paisajes más estupendos de Vietnam son las vistas desde la cima de la montaña Yen Ngua, donde está la tumba de Dinh Tien Hoang, con los arrozales, las formaciones rocasas de piedra caliza propias de la zona y la tranquilidad del lugar. Son 207 escalones que sí que vale la pena sudar. Cuidado con el cobrador, pues la entrada es para el templo Le Dai Hanh (muy bonito, con tambores, gongs...) pues subir la montañas aún es gratis, aunque tendréis que pagar por el párquing de la moto o la bici.
Hoa Lu fue la capital de Vietnam allá por el año 970. El lugar fue elegido por la protección natural que ofrecía el entorno. No quedan mucho de la antigua ciudad, pero el paisaje es precioso, entre campos de arroz y canales, pasa por un pueblecito ...
Recomiendo alquilar una bicicleta o una moto y con ella visitar Tam Coc, Hoa Lu y los templos.
La más bonita y majestuosa de todas las tumbas reales, con una arquitectura que se confunde harmónicamente con el paisaje. Fue construida entre el 1842 y el 1843, entrada 55.000VND.
La mejor forma de ver las tumbas imperiales es contratando una excursión en cualquier agencia por un precio de risa (2 dólares!) sin entradas. El precio incluye el transporte en barco por el río Perfume a varias tumbas imperiales (en algunas hay que andar un poco desde el río o subir en moto). También incluye la comida. Nosotros alquilamos una moto para todo el día y vimos todas las tumbas haciendo el mismo recorrido que los tours pero al revés (y por carretera, claro) de forma que siempre estábamos solos. Perfecto.
El recinto imperial tiene en su interior el Palacio de Thai Hoa, la Sala de los Mandarines, las Nueve Urnas Dinásticas, la residencia Dien Tho, el lago Tinh Tam y la Ciudad Púrpura Prohibida (donde vivía el emperador, su familia y sus concubinas). Perderse por sus jardines y plazas empedradas descubriendo ahora uno ahora otro edificio o templo, es una maravilla, a mi me encantó.
Entrada, 55.000 VND, cuidado porque cierran a las 17.00h.