Esta pagoda es un templo chino espectacular, con enormes estátuas fantasmagoricas muy al estilo chino, héroes grotescos... El templo está dedicado al emperador de Jade taoísta, Ngoc Hoang. Estatuas protectoras, salas con frescos, paneles de madera tallados... Suele estar concurrido por los fieles.
Se situa en el centro del barrio gubernamental y relativamente cerca del Museo Ho Chi Minh. Es una catedral de estilo neorrománico, con dos preciosas torres cuadradas de 40 metros de altura, un lugar agradable para relajarse, aunque te preguntes "dónde estoy?"
Se puede visitar contratando un "xich lo" y visitando otros lugares de interés de la ciudad.
En el barrio de Cholon, en el sudoeste del centro, viven la mayoría de vietnamitas de origen chino y se concentra una gran actividad. Además de mezclarse con el bullicio, vale la pena perderse visitando algunas de las pagodas más bonitas de la ciudad -según dicen, pues no las vi todas- como son: Nghia An Hoi Quan, Quan Am, Tam Son Hoi Quan, Thien Hau e incluso la mezquita.
La religión caodaísta nace de la intención de crear la religión perfecta a través de la fusión de diversas filosofías religiosas conocidas en Vietnam: budismo, confuccionismo, taoísmo, cristianismo e islamismo. Curiosamente, no se refleja el judaísmo. El resultado es un templo con motivos un poco horteras, pero muy interesante, la verdad. Además, los fieles son muy amables, la liturgia muy curiosa y te permiten hacer fotografías de todo el servicio religioso.
La visita puede contratarse en cualquier agencia del barrio turístico de HCM por un precio irrisorio (5 dólares con comida incluída el 2006) y además con la visita a los túneles de Cu Chi.
Si estáis en el mercado de Cholon, un paseo os llevará hasta este templo hindú, con la curiosidad que suele estar frecuentado por chinos y vietnamitas, que lo tienen como sagrado.