El tiempo ha sido inmisericorde con esta chedi y apenas levanta del suelo, afortunadamente conserva unas blancas esculturas de leones que la rodean y la dan un toque original.
El templo es más bien insulso comparado con el resto de la ciudad, sólo destaca por guardar en su interior una de las estatuas de bronce más grandes del país. Prescindible si se va corto de tiempo.