Un buen complemento a la visita cultural al Wat Doi Suthep (incluso se puede acceder desde el propio templo). Se supone que hay que pagar por entrar aunque cuando nosotros fuimos no había nadie para cobrar. Los senderos están marcados si las lluvias han sido benevolentes y no han arrastrado los carteles indicadores. Las rutas son fáciles y el desnivel no es grande. Bonita excursión. Casi asegurada la soledad.
La reserva natural más antigua de Tailandia ofrece la posibilidad de entrar en contacto con la selva. Aunque en ella viven numerosos mamíferos de gran tamaño: oso, tigre, leopardo...lo más probable es que tan solo oigáis a los gibones marcando territorio. Lo más aconsejable es realizar excursiones con guía ya que es la única posibilidad de llegar a ver animales.