La monumentalidad del puente, lo hacen recomendable en cualquier viaje a la capital de la República Checa. Imposible verla vacía a cualquier hora del día y de la noche, siempre hay gente paseando y/o artistas varios. El atardecer resulta el momento más adecuado para pasear por aquí.
Aquí hubo una rotonda románica, donde pereció San Wenceslao, asesinado por su hermano.
Lo más espectacular el salón de Vladislav, gótico,
Este simbolo de poder de la ciudad fue la residencia de los reyes de Bohemia. En el interior del complejo se encuentra la catedral de Praga.