No son sólo las condiciones naturales de la zona de Bohemia (y del resto del país), la calidad se debe más que nada a los ingredientes y, en muchos casos, a los procesos utilizados, sumados al hecho que muchas cervecerías elaboran utilizando aguas de fuentes artesianas. Pilsner Urquell es la más famosa, pero, a mi gusto, lejos de ser la mejor.