Una de las ciudades más reveladoras de la Gran Bretaña. Culturalmente muy activa y que no cesa en su vertiginoso programa de festivales. Este de cine es una buena muestra.
Cita ineludible para los roqueros de media Europa que cada año llenan estas tierras durante tres intensísimos días de excesos y bacanales. La programación suele tener mucha calidad.
Bristol fue una grata ciudad aunque no hacía mucha gracia dejarme caer por allí cuando me lo propusieron. El festival es un soplo de originalidad y un cambio de chip.