Es otro de los templos de Durbar Square que no debes pasar por alto, pues es uno de los más antiguos de la plaza, siglo XVI. Es conocido por sus tallas de figuras eróticas y sus cornisas de madera en forma de pavo.
Este templo hindú de estilo newari se encuentra delante mismo de la gran estupa budista Swayambunaht. El motivo es que Hariri, la diosa de la fertilidad y también encargada de curar la varicela, es adorada tanto por budistas como por hindús y es muy interesante ver como los fieles, igual que la religión en sus inicios, se interrelacionan.
No dejéis pasar por alto este imponente templo, pues está construído sólo en madera y, según cuenta la leyenda, de un sólo árbol...
Kasthamandap significa "casa de madera" y se dice que la ciudad de Katmandú debe su nombre a este templo, que data del s.XII.
Además de templos, en el Durbar Square hay también otras cosas interesantes que ver, como el Kala Bhairab o Bhairab negro, justo detrás del Templo Jagganath. Bhairab es Shiva en su forma más temerosa, con seis brazos armados, un tocado y el cinturón de cráneos pisoteando un cadáver (símbolo de la ignorancia de la humanidad).
La imagen del Durbar está tallada en una única piedra. Se encontró en un campo al norte de la ciudad y fue traída hasta aquí en el siglo XVIII.
Se dice que quien miente delante del Bhairab, sangrará al instante, por eso el refrán dice: "ve y cuéntaselo al Bhairab ".
Este precioso templo de tres alturas elevado sobre un pedestal de 8 escaleras, es el lugar preferido por los habitantes de la ciudad para relajarse y charlar.
Para el viajero, es ideal para mezclarse con ellos mientras se hace una parada en la visita y para contemplar la constante actividad de los vendedores de fruta y verdura, los taxis, los rickshaws,...
Pero no hay que olvidar mirar en los tejados, donde las maderas que los soportan están cinzeladas dando forma a figuras eróticas.