Este restaurante con vistas a la plaza Djemaa el Fna es el preferido por los turistas de presupuesto ajustado y también por los locales. La comida se sirve en platos de cerámica. Muy buenos los cuscús, el tajine de cordero, las sopas y los yogures, que se exponen en el frigorífico. La última planta tiene buenas vistas de la plaza.
Id pronto pues se llena enseguida.