No os podeis perder una cena, al menos, en alguno de los puestos de la plaza Djemaa el Fna, donde podréis saborear el vibrante y dinámico ambiente de la noche marroquí. La comida se expone a la vista, así que sólo hace falta que señaléis. Nosotros comimos cada noche en la parada núm. 1, pero todas sirven buena comida.
No me lo podía creer pero así era, un fast-food en el centro de la ciudad antigua de Marrakech. Lleno de jóvenes que se disputaban una mesa en una de las dos plantas. Sirven shawarmas envueltos o en plato, también para llevar. Está muy rico, como todos, pero en éste puedes sentarte.
Un restaurante con pescado fresco que cocinan deliciosamente a la plancha. Se llega en un agradable paseo desde la Mezquita de Hassan II. Ejemplo de precio: un pescado a la plancha, entre 50 y 90 MAD.