Al día siguiente no tuvimos suerte con el tiempo y amaneció lloviendo. No sé si fue la mejor idea pero decidimos coger un barco que recorre el río Sumida y que pasa por unos doce puentes, todos ellos, diferentes. Estuvimos viendo edificios y más edificios y cuando lo abandonamos decidimos ir a ver una de las réplicas que existen de la Estatua de la Libertad, junto a un puente enorme que recuerda al Golden Gate.