Curioso arco con relieves y medallones procedentes de otros monumentos, en una mezcla que pasa inadvertida. Tiene un buen telón de fondo: el Coliseo y buenos alrededores llenos de verdor donde es posible pasear.
Aunque la estatua original del siglo II, se encuentra en el interior del Palazzo Nuovo desde 1981, es curioso saber que la estatua original en bronce, se salvó de la fundición en la Edad Media por un error, al creer que la estatua era del primer emperador cristiano. Hay quien atribuye erróneamente esta escultura a Miguel Ángel, el artista al parecer, lo único que hizo fue trasladarla desde la Basílica de San Giovanni in Laterano hasta aquí. El artista diseñó la plaza entre 1537 y 1539 y proyectó la escalinata conocida con el nombre de "La Cordonata". Hay quien discute si el dibujo del suelo de la plaza que aún se conserva y la fachada del Palazzo Nuovo son obra de Miguel Ángel también. En fin, la polémica está servida.
No es tan impresionante como el Arco de Constantino, pero tiene una buena ubicación: en el interior del Foro Romano tras una pequeña avenida arbolada. Puede verse desde las gradas del Coliseo Romano, si no se dispone de ganas o tiempo de abarcar el Foro Romano.