Otra de las plazas de más justa fama de la ciudad. Su forma elíptica se debe a que está situada en el antiguo Estadio de Domiciano, circunstancia que aprovecho Bernini para dotarla de tal singularidad.
A causa de las pequeñas dimensiones de esta curiosa plaza, se presenta la exquisita Chiesa di Santa Maria Maggiore, por un lado la fachada y por otro lado su parte posterior, como si fueran plazas diferentes. En el lado de "atrás" se encuentra uno de los obeliscos egipcios de Roma; pesa 45 toneladas y mide 14.75 metros. No es de los más bonitos que hay en la ciudad.
Durante muchos años, el lugar más concurrido por visitantes y artistas. Es una de las plazas con mayor personalidad, destacando la famosa Escalinata di Trinita di Monti, que asciende hasta la Iglesia del mismo nombre. Es uno de los lugares más característicos de Roma con todo merecimiento.