¿Tenéis una moneda de 50 céntimos de euro italiana? Si es así, estáis viendo la Piazza del Campidoglio y la Estatua ecuestre de Marco Aurelio. El mejor acceso es por una rampa escalonada que termina con dos gigantescas estatuas romanas de Cástor y Pólux. A pesar de que no es tan famosa como Piazza Navona o Piazza di Spagna, recomiendo recorrer esta plaza, en parte una obra de arte de Miguel Ángel. A mi me encanta.
Otra de las plazas de más justa fama de la ciudad. Su forma elíptica se debe a que está situada en el antiguo Estadio de Domiciano, circunstancia que aprovecho Bernini para dotarla de tal singularidad.
A causa de las pequeñas dimensiones de esta curiosa plaza, se presenta la exquisita Chiesa di Santa Maria Maggiore, por un lado la fachada y por otro lado su parte posterior, como si fueran plazas diferentes. En el lado de "atrás" se encuentra uno de los obeliscos egipcios de Roma; pesa 45 toneladas y mide 14.75 metros. No es de los más bonitos que hay en la ciudad.
Durante muchos años, el lugar más concurrido por visitantes y artistas. Es una de las plazas con mayor personalidad, destacando la famosa Escalinata di Trinita di Monti, que asciende hasta la Iglesia del mismo nombre. Es uno de los lugares más característicos de Roma con todo merecimiento.
Desde hace mil años, se encuentra aquí el mercado de pescado. Si se acude a primerísima hora de la mañana se verán las barcas llenas de colorido descargando la mercancia. ¡Ah! un dato curioso, fijaros en los capiteles de las columnas, ¿sabéis a qué estilo corresponden?