Imaginar tantos creadores al servicio de una religión, no cuesta al pasearse por los museos vaticanos. A destacar la Capilla Sixtina.
San Pedro y su esplendor. Todo se torna pequeño cuando se entra a San Pedro y luego, después de recorrer los innumerables salones del Vaticano, la Capilla Sixtina me derrumbó......esas manos que durante años quise contemplar.
Recomiendo la visita al Palazzo Ducale y sobretodo el recorrido guiado por las Cámaras Secretas de Palacio. Esta misma entrada servirá para visitar el resto del Palacio Ducal una vez acabe el recorrido.
Todas las guías lo recomiendan pero además es que vale la pena, si además se es un admirador de Tintoretto, el lugar es ideal para admirar obras de arte.