A pesar de ser un estadio lo encontré elegante, como si el uso de piedra y nada de materiales artificiales le diera una gracia particular que no tienen normalmente los estadios. La entrada era gratuita cuando yo estuve.
Espléndido teatro pero de difícil acceso. Se puede contemplar desde la Acrópolis pero sólo está abierto para el Festival de Atenas, me imagino que es un marco ideal para pasar una velada de verano de lo más irresistible.
No se conserva mucho de este teatro donde se representaban obras de Sófocles y Aristófanes, pero cuenta con algunas estatuas divertidas de Dionisio y algún trono de mármol. Si no se va a tener posibilidad de visitar ningún teatro más, este es una buena opción.
Considero que es el mejor edificio de toda el Ágora romana pero no es necesario pagar entrada para verla, se puede ver lo mismo desde el exterior del recinto. Es bonita pero no encierra ningún secreto.
Las ruinas de la Antigua Corinto me fascinan; fuentes, capiteles, el Ágora, el Templo de Apolo y un museo te trasladan a siglos antes de que naciera Jesucristo y te hacen vivir la experiencia de un mágico sueño. Si se viaja al Peloponeso es ideal para visita de medio día.