Yo fui con 27 años y me lo pasé genial, no puedo ni imaginar la sensación de un niño. Por poco que uno pueda escaparse hasta aquí aunque sea por un día, valdrá la pena. Hay atracciones para todas las edades así que es imposible aburrirse. La decoración de cada zona está muy bien conseguida y los desfiles de carrozas son espectaculares.