Aix-en-provence es una de mis ciudades favoritas de Francia. Pequeña, manejable y situada a dos pasos de playas y lugares muy interesantes de la región de la Provenza. Todo unido a ese savoir faire de las ciudades francesas donde todo parece en su sitio y cada detalle parece estar bien pensado. Por ejemplo, no se si os habéis fijado pero en muchas ciudades de Francia hay unos árboles que parecen llevar siglos. Frondosos, grandes, espectaculares. ¿Por qué no los hay en España? ¿Los talaron? Bueno pues esa es una cosa que me gusta de Francia. Durante el festival Aix es todavía más fascinante que en otras ocasiones.