Sólo puedo decir que soy de Coruña, pero he vivido y viajado por todo el mundo, y uno de los principales alicientes para regresar es el Bebedeiro, que conozco desde hace más de 20 años y que no ha parado de mejorar desde entonces. Tengo muchos amigos que, cuando vienen a visitarme a Coruña, me "amenazan" con no volver si no les llevo al Bebedeiro, y realmente es difícil conseguir mesa a veces. Un comentario a la traducción del nombre. Bebedeiro no significa bebedor, sino el lugar donde se bebe, y el nombre viene de un bebedeiro de piedra que antes tenían en medio del salón, y que servía para enfriar las botellas de vino blanco. Como estorbaba bastante para la distribución de mesas, fue arrimado a la pared, lo que le hizo perder algo de encanto al local, pero les permite atender a algunos amigos más.
Nuevo concepto de sidrería que ha sabido recoger lo mejor de la tradición y darle un toque de modernidad. Muy buena comida a muy buenos precios.
Espíritu de principios del siglo XX nada más atravesar sus puertas. Aunque no sea para comer, es muy recomendable al menos tomarse una caña.
No hay mejor manera de conocer la cultua gratronomica mediterranea que tomarse un pescado a la plancha en este mitico local del mercado de la Boqueria.
Sin duda una de las experiencias barceloninas mas atrayentes. Perderse en el mercado de la Boqueria y luego reponer fuerzas en el Pinotxo es puro Barcelona.