Presidido por un monumento ecuestre de Alfonso XII, este estanque ofrece una bonita estampa y un lugar de descanso ideal para el viajero que se acerque hasta aquí.
Verdadero oasis de paz, lleno de versor. Lo que encontré más interesante de este parque, es que entre árboles y fuentes hay salpicado multitud de edificios interesantes: la Casita del Pescador, el templete de música, el Palacio de Cristal, el Casón del Buen Retiro, un estanque, etc.
Alrededor del Palacio de la Almudaina se encuentra un pequeño Edén de verdes jardines y fuentes refrescantes.
El Parque de la Ciutadella es un lugar imperdible, tiene un Museo de Zoología, un Parque Zoológico, un Museo de Geología, un Museo Nacional de Arte, el Parlamento y varios monumentos también. Según la historia, la superficie había sido antes un barrio (el barrio de la Ribera), luego por orden real (y como castigo?) se había construido una fortaleza con forma de estrella (ciudadela militar), para derribarla y finalmente construir el parque.
Otro lugar famoso es el Parc Güell, que se encuentra un poco apartado del metro. Las paradas más cercanas son las de Lesseps y Vallcarca, ambas en la línea verde. Conviene conseguir un mapa de Barcelona antes de ir, es una zona montañosa y perderse es bastante fácil. El recorrido por el parque es largo, y salvo que uno tenga ganas de ascender a través de un bosque conviene acceder por la parte más cercana al mar.