El museo está ubicado en la antigua Bodega de Leocadio Morales y data del 1901. Es digno de ver, conserva las viejas bodegas con sus inmensas tinajas de barro que combina con unas modernas salas donde se explica la evolución del mundo de la vinicultura.
El edificio sigue los patrones de la arquitectura manchega. El museo consta de dos plantas, en la planta baja, la más interesante en mi opinión, se exponen maquetas y pinturas dedicadas a los molinos de todo el mundo. En la primera planta hay una pequeña colección de arte de pintores valdepeñeros de finales del siglo XIX.