Acercar a la mediterránea villa de Sitges fuera de temporada y disfrutar de buen cine de terror es un clásico. La edad no perdona y prefiero ese dulce aroma a mar que languidece con el verano aderezado de la fantasía del festival.
Llovía mucho pero conseguimos acercarnos hasta la plaza del Obradoiro para ver las celebraciones. Me pareció muy litúrgico, algo muy bonita y espiritual. Llegábamos después de una semana de hacer el camino de Santiago y fue muy especial. Por la noche había muchísima marcha, eso también ayudó.
Cerrando el verano y como telón de fondo a la temporada estival de San Sebastián el cine toma las riendas de la ciudad y San Sebastián se convierte en esa ciudad cosmopolita y dinámica a la que aspira ser el resto del año. Mi consejo es pasar más horas en las tabernas tomando que en las salas del festival, pero esto es muy personal obviamente.
Primer fin de semana de Agosto en Cambados y sagrado certamen para muchos gallegos que no se pierden ninguna de sus citas. Estamos en Galicia, España, en nuestra salsa, hasta parece que bebemos menos que la media. ¡Esto es civilización!
Demasiado difícil y poco objetivo dar una opinión sobre los Sanfermines. Que os voy a contar que no hayáis oído ya. La primera vez que fui tenía 8 años y creo que de aquellas ya me emborrache con el calimotxo que dejaban mis padres en los vasos de plastico. Luego vino la época más heavy, hasta los 20 que nos pasabamos días de marcha sin parar. Y las últimas veces pues he llevado a gente que he conocido en mis viajes por Europa. Creo que es una fiesta que es parte de mi historia y parte de mis viajes.