Está considerado uno de los símbolos de la región. Ubicado en una inigualable panorámica de La Mancha. Conserva los aljibes del siglo X.
Llegar en tren a Toledo y salir en esta estación deja al viajero con la boca abierta. Vale la pena visitar esta estación aunque no se viaje en tren ya que es el edificio más lujoso y mejor cuidado de los que se hicieron en Toledo de este estilo.
Espectacular, el preludio de lo que se puede encontrar el viajero antes de traspasar las murallas de Toledo. Un gran arco de entrada flanqueado por dos robustos torreones redondos y entre ambos un enorme escudo de Carlos V.
Es un bello ejemplo de fortaleza toledana con influencia italiana. Está bien conservado y vale la pena acercarse hasta esta población para verlo.
Este Palacio del siglo XVI de estilo plateresco destaca por conservar el mobiliario y la decoración original.