Sea uno de la opinión política que sea, el edificio del Congreso de los Diputados hay que verlo. Además de verlo en televisión, cualquier turista-viajero, sabe que los leones de la puerta forman parte de más de una fotografía clásica de viajes, ja, ja. Bromas a parte, el edificio no está tan mal.
Con una llamativa decoración de azulejos en su fachada, este bar de la Plaza de Santa Ana invita a entrar pero yo no pude, estaba cerrado, pero me gustó mucho el exterior, dicen que es uno de esos locales de la movida madrileña de hace tanto tiempo.
Me resulta majestuoso, no deja de ser un simple edificio de oficinas y viviendas pero con excelente gusto; columnas corintias, esculturas y una cúpula rematada por una Victoria Alada, ¡Quién pudiera tener una buhardilla aquí! A mi me parece fantástico.
Edificio enorme y majestuoso del 1917 aunque recuerde un palacete antiguo. Hermoso telón de fondo para la Diosa Cibeles.