Situado en plena plaza del ayuntamiento es un sitio perfecto para tomarse el café, la caña o la primera copa. La Botica del Indiano ocupa el lugar de una los bares míticos de la ciudad que se llamaba la Botica y donde nunca faltaban los calamares y las botellas de sifón azules.
Un lugar donde acudir a desayunar viendo como la niebla se levanta de la ría y deja ver el mercado de la Ribera y la iglesia de San Antón. Los bocadillos también son ricos. Buen ambiente
Lugar de encuentro por antonomasia, merece la pena sentarse y observar a la gente que va quedando y encontrandose.
Amplio y espacioso lleva tiempo congregando a la gente a la tarde y a primera hora de la noche.