Sorprende su decoración teatral pero acojedora. Estuvimos en las fiestas del 2 de mayo y nos sorprendió porque ahora, además de las cañas y copas, se pueden comer tostas. Ricas por cierto. No había mucha gente, asi que estuvimos tranquilos. Recomendable.
Con una llamativa decoración de azulejos en su fachada, este bar de la Plaza de Santa Ana invita a entrar pero yo no pude, estaba cerrado, pero me gustó mucho el exterior, dicen que es uno de esos locales de la movida madrileña de hace tanto tiempo.
Auténtico bar muy antiguo decorado con azulejos, es como estar en un bar andaluz. Vale la pena acercarse para disfrutar de su decoración.
Abirto de lunes a domingo desde las 18:00 h hasta cierre, agradable ambiente de gente joven y estudiantes, las copas son economicas, cahipiriña o mojito 3 euros, heineken 2'30 euros, ademas de tener varias mesas con su grifo de heineken particular cada litro te sale a 5 euros
Su especialidad son las tapas calientes.