Asistir a este espectáculo nocturno en habla hispana es un descubrimiento. Personalmente lo aconsejo, es una oportunidad para ver el entorno de las pirámides y la esfinge iluminadas.
No es tan impresionante como el de las Pirámides de Giza pero su ubicación es excelente. A uno le parece que le hablan las piedras y si vuelve la mirada hacia atrás el paisaje del río Nilo le confirma que está viviendo un sueño.