Esta estilizada pagoda es muy interesante porque el recinto en el que se encuentra aún no ha sufrido la reconstrucción a base de cemento que tanto gusta a los chinos. Se encuentra en un jardín muy descuidado con una puerta cerrada con un cordel y tanto el paseo hasta allá como la rápida exploración permite ver verde y respirar aire puro.
Esta pagoda de aspecto tan peculiar se halla en el centro histórico de Dali, dentro de la ciudad amurallada. Lo curioso de ella es que se encuentra en medio de una de las calles principales, Wenxian Lu, que une las puertas Norte con la Sur. Así pues, este templo se le conoce también como el Wuhua Gate (la puerta Wuhua) y pasaremos por debajo para cruzar la calle. En su interior suele haber una exposición de fotografías.