Junto al embarcadero donde te dejan tras la excursión en barca por el río Li en Xingping, está el Pabellón de la Paz, al que se accede tras subir más de mil escalones. Eso sí las vistas son espectaculares. Al inicio una pintada en la pared aclara acertadamente que es el único lugar de China dónde no hay que pagar por entrar.