Su fachada barroca exterior es impresionante. Y los jardines exteriores ya son tan preciosos que hacen que la visita cobre sentido. Visita guiada en ingles, totalmente recomendable. No perderse su organo, la biblioteca y los salones llenos de columnas de marmol.
Los frescos de la iglesia son una maravilla. El cuidado cementerio de su exterior, tambien merece una visita...
Dicen que es la ciudad más romantica de toda Austria. Y si no lo es, poco le falta. Sus calles peatonales gozan de un encanto que no se puede describir con palabras. Edificios barrocos con un colorido sorprendente, el puente sobre el rio Enns, la Iglesia del niño Jesus, la bulliciosa y bohemia calle Enge Gasse....toda la ciudad esconde un ambiente romantico, que ni tan solo la lluvia es capaz de ocultar. Vale la pena desviarse de la ruta y visitarla.
Quizas a simple vista no llame la atencion visitar un cementerio, pero una vez frente a el, la opinion se torna en un "menos mal que no me lo perdi". Las tumbas son verdaderas obras de arte florales, que invitan, sinceramente, a fotografiarlas. Por 1 euro mas se pueden visitar las catacumbas. Y aunque la escalera para bajar a ellas sea algo claustrofobica, merece la pena verlas.
Escondido por un pueblo super turistico y lleno de tiendas de souvenirs, se encuentra uno de los lagos mas bonitos de toda Austria. Se puede navegar en el, y acercarse a ver la Iglesia de San Bartolome, unicamente visitable en barco. Las montañas que rodean al lago le dan un toque bucolico increible, y una sonoridad unica, que los encargados de los botes se dedican a mostrar. Merece la pena hacer la excursion por el lago.
Quizas lo mejor de la fortaleza, son las espectaculares vistas que se obtienen de la ciudad. Inmejorables. La visita guiada, se hace corta y tan solo se muestran algunas salas, no todas. Se pueden visitar sus patios, sus murallas, y alguna coleccion de arte itinerante que siempre hay. La torre del vigia y la sala de la tortura son los lugares donde se concentra mayor cantidad de gente... y no dire el motivo. Recomendable pero sobre todo por la panoramica de la ciudad.
Esta Catedral se levanta sobre una iglesia dedicada a San Esteban y que data de 1137. Sufrio un fuerte incendio en 1945 cuyos destrozos fueron reparados. Hoy es un símbolo nacional del país. Aquí se casó Mozart y aquí fue su funeral. En su interior está la tumba de Eugenio de Saboya