Del antiguo castillo de agua tan solo quedan las ruinas que se alzan sobre el mercado de las aves. Las reformadas piscinas son un lugar pequeño de tranquilidad. No es espectacular pero si llamativo. La entrada no es cara pero si se viene desde el mercado de las aves callejeando por el Kranton se puede entrar por la parte trasera del complejo y librarse de la entrada.