Se entra por una peluquería, al fondo está el bar, teniendo en cuenta el regimen represivo de Myanmar no se puede esperar mucho, es mixto. Lo mejor es que casi todas las noche hay música en directo.
Un pub al estilo irlandés en el sudeste asiático puede no resultar lo más tentador. Sin embargo es un buen local para unas cercezas y para tener una pincelada de lo que se cuece.