Aun sabiendo lo que nos iban a cobrar no pudimos resistir la tentacion de tomarnos un cafe en la piazza en el Café Quadri, uno de los mas historicos de toda Venecia.
Lo tiene todo, buena comida, buena atenciçon y buenos precios, lo çunico que no tiene es mesas y sillas, ya que es muy pequeño. Lo regenta Elio y señora. Para tener una orientacion: un cappuccino cuesta 1.05 euros y una Heineken 1.7 euros.
Extrañamente económico. El 6 de diciembre del 2004 estuvimos y un café y una cerveza nos costaron 2.95 €.