Vale la pena visitar esta iglesia, destaca todo en ella, su campanile, su fachada, su interior y la sala del tesoro.
Algunos desconocen que se ofrecen visitas guiadas por su interior y hasta el piso superior donde está la campana que da las horas. La verdad es que vale la pena reservar un hueco en la agenda del viajero y ver la torre. De momento las visitas guiadas no son en castellano.
El edificio en sí ya es una maravilla, añadirle obras maestras del arte italiano y buenas vistas de la zona de Rialto y ya sabéis lo que os perdéis si no vais.
Sorprende el imponente techo pintado por Antonio Fiumani, es la mayor decoración jamás pintada en tela del mundo. Se rumorea que el artista murió al caer del andamio y está enterrado en algún lugar de la iglesia. Es uno de los techos más impresionantes que he visto nunca.
Murano está compuesta por cinco islas, es una Venecia en miniatura, vale la pena tomar un barco hasta aquí y ver una demostración en una fábrica de vidrio, son gratuitas y se puede ver la artesanal técnica de soplar vidrio.