Todas las guías lo recomiendan pero además es que vale la pena, si además se es un admirador de Tintoretto, el lugar es ideal para admirar obras de arte.
Quizás es menos famosa que la Scuola Grande di San Rocco pero también guarda unas cuantas maravillas y obras de arte. Los techos, los trabajos en madera y alguna que otra agradable sorpresa.
Desborda en obras de arte, es una de esas iglesias que no entiendes como no son más conocidas.
Otro tesoro oculto de Venecia que los más humildes admiradores acabamos descubriendo, de tantas veces que hemos ido, si no hubiera pasado desapercibido.
Rebosa vida cada minuto del día: por la mañana hay mercado de alimentos, por la tarde es ideal para pasear y por la noche las terrazas de los bares acaparan toda la actividad nocturna de los venecianos.