Encantador hotelito, uno de mis favoritos, su fachada no refleja el gusto de las habitaciones. Tiene algo fundamental: toallas y sábanas limpias. El personal es muy amable. El desayuno es variado y con buena cantidad: café, tostadas, mermelada, zumo y huevos al gusto de cada uno. Os lo recomiendo por su magnífica ubicación y por sus coquetas habitaciones. Está cerca de la plaza de San Marcos y al lado del hotel pared con pared está el Palacio Fortuny, donde organizan exposiciones temporales normalmente muy curiosas.
Pequeño albergue con un toque auténtico de lo que yo llamo “decadencia veneciana”, no es ninguna maravilla pero como digo yo, tiene lo fundamental: toallas y sábanas limpias. El personal es muy amable. El desayuno básico: café, tostadas, mermelada y zumo. Si puedo recomendarlo posiblemente es por su magnífica ubicación y el precio. Está cerca de San Marcos y del “Bacino de Venecia”.
Más que correcto, buena situación, buen precio y como nota curiosa, era como tener piso propio en Venecia, ya que nos dieron la llave del edificio.
Es un apartamento muy cercano a la estación de tren de Santa Lucía y próximo al barrio de Cannaregio. Muy recomendable para viajeros con presupuesto limitado y grupos de gente joven sin niños.
Hotel económico y correcto situado en Mestre, la zona “peninsular” de Venecia. Es donde se encuentran hoteles a precios más razonables y es donde suelen estar los hoteles de las agencias de viajes o de las grandes ofertas. Este en particular tenía una parada de autobús que llevaba a la Isla de Venecia, propiamente dicha. Tras la experiencia, prefiero pagar un poco más y alojarme en cualquier sestiere de Venecia: Cannaregio, Castello, San Marcos, Santa Croce, San Polo o Dorsoduro.