Un lugar de los más sagrados de la ciudad donde se pueden ver muchos fieles sintoístas. La capilla fue destruida durante la guerra y reconstruida en años posteriores.
Fue uno de nuestros mejores días. Nos dedicamos toda la mañana al parque y a visitar alguna de sus atracciones turísticas. Habíamos comprado un “obento” (el take away japonés) y nos lo comimos allí mismo en el parque. Nos supo a gloria.
Cuando fuimos estaba repleto de crisantemos que inundaban un parte importante del recinto. El jardín es también parque botánico y es un brillante ejemplo de la tradición japonesa por el arte floral.
El barrio de Asakuso es un lugar popular donde perderse por sus estrechas callejuelas y acabar comprando algún recuerdo. Fuimos al templo al final de la mañana y realmente mereció la pena.
La cara más moderna de la arquitectura que se puede encontrar uno en Japón. Un edificio moderno que se ha convertido en una parte integral y elemento básico en el skyline de la capital japonesa.