Es llevar un diccionario de bolsillo con japonés básico. En la mayoría de los sitios sólo se habla japonés.
Recuerdo Hankyo y Seibu donde se encuentras algunas de las firmas más importantes tanto japonesas como internacionales. Ver y no tocar. Los grandes alamacenes Wako están en un edificio muy chulo y suelen tener cosas interesantes. En Matsuya se vende casi de todo.
Fuimos al teatro Kabiki-za a ver una representación de Kabuki. Merece la pena acercarse, aunque solo sea por contemplar la fachada exterior.
Otro día nos fuimos a comer al parque Ueno, era como una especie de oasis, un remanso de paz dentro de la mega urbe de Tokio. Está lleno de estanques y también hay algún museo y algún santuario