Un buen sitio para cogerle el pulso a la escena nocturna de la ciudad y para encontrar ropa de diseño local. Se celebra los domingos, pero no todos, lo mejor es echar una ojeada a la agenda cultural o preguntar a alguien.
Probablemente con el que me quedaría si tuviese que escoger un mercadillo de la ciudad. Hay pantalones tejanos muy baratos y ropa de segunda mano a muy buen precio. Preparaos para el regateo.
Hay dos cosas muy especiales en este mercadillo. La primera es que la gran mayoría de los puestos están regentados por jubilados. La segunda es su karaoke. Si, si, un karaoke con una marcha increíble. No estoy seguro si siempre es así, nosotros fuimos el sábado y desde luego que se montó una buena.
Nosotros fuimos el Domingo por la tarde para hacer unas última compras, nuestro vuelo salía el lunes y la verdad que fue una buena manera de acabar el viaje. Me quedo con la sección de antigüedades.
Pequeña tienda situada junto a la mezquita con bellos muebles y esculturas chinas. Existe la posibilidad de que te lo transporten, pero merece la pena aunque sea solo verla.
Aunque solo sea por alucinar del nivel de las tiendas, merece la pena pasar por esta calle, la versión asiática de los Campos Eliseos.