También recomiendo el Templo del Buda de Jade, impresionante recinto donde budistas y público local muestran el fervor religioso característico de la región. Aquí pueden admirar una de las imágenes más veneradas de la milenaria China: un buda gigantesco esculpido en jade traído de Birmania.
De cualquier manera, un tranquilo paseo por las angostas calles del barrio antiguo o transitar durante más de una hora por el excelso jardín de Yu Yuan (donde la armonía entre naturaleza y arquitectura alcanza la perfección) compensan cualquier desabrimiento.
Uno de los mercados más populares, y más desde que el gobierno se puso duro con el mercado de imitaciones y lo eliminó. Un buen lugar para comprar todo tipo de objetos, aunque principalmente "antigüedades" y objetos de la revolución son los que más abundan en los mostradores. Como es habitual alrededor de las tiendas se dispersan un montón de tenderetes y puestecillos como precios más ajustados. En cualquier caso el regateo es imprescindible y duro. Entretenido y curioso.
Al otro lado de la calle está el famoso malecón donde medio Shanghai se pasea admirando como crece al otro lado del río el nuevo barrio futuristico de Pudong, mientras pasan cientos de embarcaciones de todo tipo por las turbias aguas del Huangpu. .
La calle más colorida de Shanghai es también la más comercial. Los luminosos de neón y leds, los humenates puestos de comida, las aglomeraciones de gente y la contaminación simulan una calle recién sacada de "Blade runner". Recientemente peatonalizada en ella se pueden encontrar desde las más lujosas tiendas hasta los más cutres restaurantes de comida rápida. Es un buen sitio para tomar el pulso a la ciudad y a los pujantes nuevos ricos. Los ganchos, como no, también abundan ofreciendo principalmente sexo.