El segundo edificio más alto de Shanghai ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad. La plataforma de observación si sitúa en la planta 88 a una altura de 340,1 metros y con una superficie 1520 metros cuadrados. Dos grandes ascensores tardan tan sólo 45´en llegar. El precio en el 2006 era de 50CNY y lo cierto es que las vistas son realmente espectaculares.
Cuando hace unos diez años las autoridades chinas decidieron abrir la ciudad a la inversión extranjera, una de sus prioridades fue crear, lo más rápidamente posible, una infraestructura arquitectónica espectacular que no tuviese nada que envidiar a Hong Kong, Singapur o cualquier otra gran ciudad del mundo.