Cuando hace unos diez años las autoridades chinas decidieron abrir la ciudad a la inversión extranjera, una de sus prioridades fue crear, lo más rápidamente posible, una infraestructura arquitectónica espectacular que no tuviese nada que envidiar a Hong Kong, Singapur o cualquier otra gran ciudad del mundo.
También recomiendo el Templo del Buda de Jade, impresionante recinto donde budistas y público local muestran el fervor religioso característico de la región. Aquí pueden admirar una de las imágenes más veneradas de la milenaria China: un buda gigantesco esculpido en jade traído de Birmania.
De cualquier manera, un tranquilo paseo por las angostas calles del barrio antiguo o transitar durante más de una hora por el excelso jardín de Yu Yuan (donde la armonía entre naturaleza y arquitectura alcanza la perfección) compensan cualquier desabrimiento.
El segundo edificio más alto de Shanghai ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad. La plataforma de observación si sitúa en la planta 88 a una altura de 340,1 metros y con una superficie 1520 metros cuadrados. Dos grandes ascensores tardan tan sólo 45´en llegar. El precio en el 2006 era de 50CNY y lo cierto es que las vistas son realmente espectaculares.
El precio no es barato (120CNY) pero si te gustan los animales lo disfrutarás. Como siempre en China el mayor problema es la superpoblación los fines de semana está lleno de turistas y entre semana de grupos escolares (mejor esta opción), pero la visita lo merece. Sus cuatro plantas ofrecen hábitats marinos de todo el mundo. Espectacular el túnel submarino de 155m de largo. Si se ve bien lleva una mañana. Mejor madrugar.