Punto emblemático de la ciudad, lleno de turistas y de peregrinos y la plaza en torno a la que gira el casco antiguo. Hay que sentarse en el centro de la plaza y observar embelesados la catedral.
Mítica pensión de eestudiantes. Os recomiendo leer el libro del mismo nombre.
Las típicas calles aledañas a la catedral están llenas de casas de comidas y bares que en invierno son el mejor escenario para mezclarse con los estudiantes de la ciudad.
Especialmente indicadas para quien quiera adentrarse en la tradición santiagesa de la platería y del azabache.
Llovía mucho pero conseguimos acercarnos hasta la plaza del Obradoiro para ver las celebraciones. Me pareció muy litúrgico, algo muy bonita y espiritual. Llegábamos después de una semana de hacer el camino de Santiago y fue muy especial. Por la noche había muchísima marcha, eso también ayudó.
La Plaza donde se concentra la actividad nocturno de Santiago.