Punto emblemático de la ciudad, lleno de turistas y de peregrinos y la plaza en torno a la que gira el casco antiguo. Hay que sentarse en el centro de la plaza y observar embelesados la catedral.
Las típicas calles aledañas a la catedral están llenas de casas de comidas y bares que en invierno son el mejor escenario para mezclarse con los estudiantes de la ciudad.
Especialmente indicadas para quien quiera adentrarse en la tradición santiagesa de la platería y del azabache.
La Plaza donde se concentra la actividad nocturno de Santiago.