Un inmenso parque tematico dedicado a la figura universal de Santa Claus. Pasear por sus tiendas, contemplar a las Elfas estampando sellos del lugar, y sobre todo, lo más importante: Poder hacerse una foto con Santa Claus...Todos, nos sentimos un poco niños cuando estamos en este lugar. Quizas todo sea una enorme maquina de sacar dinero, quizás, pero ojala siempre me lo sacaran con esa sonrisa de niño... El cuento de Navidad, se hace realidad...aun que se esté en Julio.
Un tema de union. El artico. Alrededor de ello, un monton de temas más. Sus pueblos, su fauna, las tradiciones, los pobladores autoctonos...exposiciones temporales, peliculas ( preciosas sobre las maravillosas vistas que ve un pajaro volando por estas tierras)...
Este museo, merece todo el tiempo que le podamos dedicar, y siempre sera poco. Y el edifcio tambien es una maravilla.
Hay que visitar la biblioteca, el ayuntamiento y el teatro. Obra de un famoso arquitecto Alvar Alto, destacan estos edificios por su luz y por su modernidad, ( sobre todo por el tiempo que hace que estan hechos).
Tambien hay que visitar la iglesia y lo más importante: Alquilar unas bicicletas y recorrer los alrededores de la ciudad, bordeando los dos rios que la cruzan. Maravilloso.
Un interesantísimo y bello museo dedicado al Ártico, muy instructivo.
Lo cierto es que el edificio no es espectacular, una iglesia más en una ciudad de Finlandia, con tejados terriblemente inclinados y colores pastel, sino fuera porque en su interior guarda un fresco de Jesucristo......¡en un paraje lapón!!!
Construido en lo que fue un antiguo refugio antiatómico de 12.000 metros cuadrados, Santa Park se hunde en el interior de la montaña Syväservaara para ofrecer al visitante un vis a vis con el mismísimo Papa Noel. Es como entrar a un Eroski monotemático de la navidad previo pago de 20 euros. Sólo recomemdable si se viaja con niños pequeños.