Aunque tardaron casi una hora en ponernos las pizzas, creo que merecio la pena. De las mejores pizzas que he comido, baratas y con pleno sabor romano. No espereis nada de lujos pero el ambiente es autentico.
Creo que es bastante facil encontrar buenos lugares para comer bien en Roma, solo hay que echar una ojeada. Pero el Cul de Sac tiene algo especial. Gran variedad de vinos y menus muy buenos.
Para una velada perfecta junto a la Fontana de Trevi. No se puede pedir mas.